La imparable infantilización de Occidente

Juan M. Blanco

Desde hace años, sociólogos, antropólogos o psicólogos vienen advirtiendo sobre la  infantilización de la sociedad postindustrial. La media de edad aumenta incesantemente, la población envejece, pero los rasgos adolescentes permanecen en una porción significativa de sujetos adultos. La juventud se ha convertido en icono de culto, objeto de incesante alabanza, de veneración. Lo grave no es que la gente intente aparentar juventud física, recurra en exceso a la cirugía estética o a los implantes capilares. Es más preocupante que un creciente porcentaje de adultos se afane en el cultivo consciente de su propia inmadurez. Hoy día no son los jóvenes quienes imitan la conducta de los adultos… sino al revés. La experiencia, el conocimiento que proporciona la edad no es ya virtud sino rémora, un lastre del que desprenderse a toda costa. It’s so hard to get old without a cause. Youth is like diamonds in the sun, and diamonds are forever.

 

Seguir leyendo en Disidentia.com 

 

79 comentarios en “La imparable infantilización de Occidente

  1. Un ejemplo de sociedad destruida por la infantilización socialdemócrata y que hoy sobrevive carente de responsabilidad individual en la total desgracia y la autodestrucción es la venezolana originada por el petroestado populista que comenzó a regir el país a partir de los años 60, aunque el paternalismo estatal ya se había iniciado un par de décadas antes cuando la bota militar comienza a edificar el Estado Social de la actualidad.

    Lógicamente todo aquello desencadenó en una sociedad clientelista, cortoplacista, desordenada, mediocre, ignorante, pobre y muy frustrada por las promesas de bienestar incumplidas, como la riqueza petrolera que el Estado prometió repartir pero que lógicamente nunca les llegó a sus bolsillos y que más bien los llevó a la miseria, la violencia y la represión; sobre todo cuando decidieron entregarse voluntariamente al mesiánico comunismo. Una sociedad que hoy navega confundida y atemorizada entre dos bandos de socialistas que pugnan por controlar las estructuras de ese gran Estado clientelista, parasitario y represivo que poco a poco fueron construyendo con cada vez más dosis de colectivismo, hasta llegar al inevitable resultado que ya todos hemos visto.

    Así que Venezuela es una muestra temprana del futuro que le espera a los Estados del Bienestar si no rectifican su rumbo, ya que por desgracia o por fortuna para nosotros la renta petrolera controlada desde siempre por el Estado ha significado ser un catalizador en el proceso degenerativo de su sociedad socialdemócrata, que en el caso europeo y norteamericano es mucho más lento, pero el resultado a fin de cuentas será el mismo, una sociedad que voluntariamente se entregue a la tiranía que le ha prometido el paraíso en la tierra, el vivir sin trabajar, esa utopía muy sonada hoy en día de que todos recibiremos una renta básicas mientras los robots hacen nuestro trabajo como cuentan las películas para niños, sin llegar a comprender lógicamente a donde realmente nos llevaría ese paraíso que al final será un completo infierno.

    Así que la amenaza a nuestras libertades no es solo externa, es sobre todo interna ya que si analizamos todo el entramado que hay montado veremos que cada vez hay menos libertad sobre para las ideas.

Deja un comentario