Sin riesgo de ofensa no hay libertad de expresión

José Carlos Rodríguez

La lucha contra la corrección política es la eterna lucha por la defensa de la libertad de expresión. En ocasiones, incluso señalar humildemente la realidad con el dedo puede convertirse en un delito de lesa corrección. En otras, los dictados de lo que se considera correcto nos conmina a asumir las mentiras más ridículas. Pero todo ello no quiere decir que cualquier cosas que se oponga a la corrección política sea razonable o moral.

Seguir leyendo en Disidentia

 

Deja un comentario