El carrusel sin fin del lenguaje políticamente correcto

Juan M. Blanco

En una viñeta del humorista gráfico Jules Feiffer un hombre dice: “Siempre pensé que era pobre. Pero un día me dijeron que no era pobre sino ‘necesitado’. Más tarde supe que era contraproducente pensar en mí mismo como necesitado: en realidad era ‘desfavorecido’. Luego escuché el término ‘desafortunado’ pero ya estaba en desuso: hoy soy ‘desaventajado’. Sigo sin tener un centavo; pero he ganado un gran vocabulario“.

Aun siendo broma, o precisamente por ello, el chiste de Feiffer ilustra a la perfección la manipulación del lenguaje por parte de la Corrección Política y, también, su absoluta inutilidad para resolver los problemas que dice afrontar. Nos encontramos ante una ideología con una imperiosa necesidad de cambiar constantemente las palabras, de retorcer los vocablos en una alocada carrera que, pasado un tiempo, deja obsoleto cualquier término que antaño gozara de brillo y esplendor…

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Un comentario en “El carrusel sin fin del lenguaje políticamente correcto

  1. Me ha encantado su artículo, lo felicito. Me lo guardo para enlazarlo en septiembre en mi blog.
    Es verdad todo lo que dice. Por desgracia alguno de esos eufemismos ya ha entrado dentro de la cabeza de uno, al final el bombardeo continuo hace mella

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